La forja directa es un procedimiento que preserva toda la fuerza de la materia, dejando la impronta de los golpes, respetando las huellas de uso y del tiempo.
No acostumbro a realizar bocetos preparatorios, ni parto de ideas preconcebidas, las herramientas en si mismas me inspiran el camino a seguir y el propio proceso de forja me va llevando a la esencia de lo que busco. Esa sugerencia del material imprime un sentimiento, casi primitivo, “auténtico” a la obra, transporta al espectador a un reencuentro con su propia naturaleza, con sus orígenes y los del propio ser humano. Ese tiempo en el que el hombre, en enfrentamiento directo con la materia realizaba sus propias herramientas.
Vicente Ortí
8
comentarios